Antes de gastar en herramientas, mira la madera que ya tienes en casa. Un cajón roto o el banco viejo de la escuela sirven para medir cortes y probar el primer ensamble sin arriesgar material nuevo.
Nadie empieza cortando una caja y espiga perfecta. Este recorrido marca el orden real de las primeras semanas: reconocer la madera que ya tienes, comprar lo justo en Avenida Grau, afilar sin miedo y anotar cada error con su medida exacta.
Semana 1
Antes de gastar un sol, mira lo que ya está en casa. Un cajón roto, una silla coja o un banco de escuela sirven para medir cortes y probar el primer ensamble. En ferreterías de Avenida Grau conviene pedir retazos de cedro y tornillo, y rechazar los lotes que se sienten fríos o pesados: esa madera se torcerá al secarse. Anota la fecha y de dónde salió cada pieza.
Semana 2
Formón de 12 mm, serrucho de costilla, escuadra de acero, lija al agua grano 220 y una piedra de afilar de doble cara. Nada más. No hace falta torno ni banco caro: una mesa firme y dos prensas pequeñas bastan para empezar a trabajar con las manos. Si el vendedor insiste en un kit completo, mejor camina y compara en la siguiente ferretería.
Semana 3
El primer bloque de práctica es siempre el mismo: afilar el formón hasta que corte un papel, trazar con la escuadra pegada al canto y cortar a escuadra sin forzar la sierra. Cada corte que sale torcido se mide y se anota. Aquí no se busca velocidad, se busca repetir el gesto hasta que la mano recuerde el ángulo.
Semana 4
Con el filo en orden y el trazo firme, se corta la primera caja y espiga en madera barata. Casi siempre queda apretada de más y la caja se raja al meter la espiga. No se tira: se guarda como referencia, se anota la medida exacta del corte y la fecha, y se repite con la tolerancia corregida.
Al cerrar el mes
Al final del primer mes ya hay un cuaderno con medidas, fechas y fotos de cada corte. La duda que no se resuelve solo se lleva al taller abierto: se envía la foto del corte con la medida y entre todos se busca por qué falló. Ese intercambio es la parte del oficio que no viene en ningún manual.
Si tu corte no encaja, escríbenos con la foto y la medida exacta y lo revisamos juntos.
Estas notas no son reglas del taller, sino aclaraciones para que nadie llegue esperando otra cosa. Si algo no encaja con lo que buscas, mejor saberlo ahora y no después de comprar la primera piedra de afilar.